Aumentan los establecimientos que venden productos de comercio justo en Aragón

“No todo lo que ocurre en nuestro entorno es cosa de decisiones políticas ajenas; nuestros actos como ciudadanos también conectan o no con un mundo más justo y solidario”. Con este argumento, la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) quiere concienciar a la ciudadanía de la importancia de comprar productos de comercio justo, en un mundo cada […]

“No todo lo que ocurre en nuestro entorno es cosa de decisiones políticas ajenas; nuestros actos como ciudadanos también conectan o no con un mundo más justo y solidario”. Con este argumento, la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) quiere concienciar a la ciudadanía de la importancia de comprar productos de comercio justo, en un mundo cada vez más conectado, donde las decisiones que se toman en un país tienen también repercusión a kilómetros de distancia.

Dentro de la campaña ‘Estamos conectados por un mundo más justo y solidario’, la FAS ha lanzado un nuevo mensaje en las redes sociales para fomentar la economía social y dar a conocer otras alternativas de consumo. Una de ellas es el comercio justo, con una implantación cada vez mayor en la Comunidad aragonesa, gracias al trabajo realizado por distintas oenegés, como Cáritas, MedicusMundi o Oxfam Intermón.

Estas organizaciones llevan años promocionando y vendiendo productos, como el café, el chocolate o el azúcar, los más demandados, y otros más novedosos que poco a poco van encontrando un hueco en el mercado. Es el caso de la línea de cosméticos elaborados con karité biológico de Burkina Faso y la colección de moda ‘Veraluna’, que ofrece Oxfam Intermón con una amplia variedad de prendas de La India, desde vestidos, pantalones y camisas elaboradas con algodón orgánico, hasta accesorios, como bolsos, fulares y carteras.

La responsable territorial de Oxfam Intermón en Zaragoza, Rosalía Raiambau, asegura que, en 2010, apostaron por adaptar las prendas textiles a los gustos españoles, para que tuvieran una mayor acogida y que, actualmente, trabajan para presentar artículos “útiles” y “básicos”.

Raiambau indica que, a pesar de la situación económica, el comercio justo se ha extendido a nuevos canales de venta, al margen de las oenegés, como supermercados o tiendas pequeñas, lo que ha provocado que cada vez se conozcan más estos productos. “Nuestro principal objetivo es que las personas que compran sepan qué supone la compra de un producto de comercio justo y cómo revierte en las personas que lo producen”, manifiesta.

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